Una final en la que mediado el tercer cuarto controlaban los montillanos por veinte puntos (47-27), y que a partir de ahí (utilicese el refrán o frase que mas guste) quedaron desconectados por completo. Hasta ese momento, festival local, buena defensa, mejor rotación en ataque, pocas perdidas de balón, buen porcentaje en el tiro exterior, rápidas transiciones defensa ataque, control del rebote. En fin lo mejor de lo mejor que se le ha visto a los de Juanma Martínez y Paco Vílchez que hacía disfrutar de lo lindo a la marea azul, con la que se presentó en la grada la afición montillana.
A partir de ahí, (los que lo vieron, lo saben) todo cambio tras un tiempo muerto del entrenador visitante. A partir de ahí remontada de los cordobeses que poquito a poco y con un parcial de 1-21 igualaron el choque a 48. Llegado este momento cada cual puede sacar sus conclusiones, y como escusa barata recordar otras cuantas frases hechas. Eso le pasa a cualquiera. el deporte es así de maravilloso.. hay que ser más humildes. Y sino que se lo digan al CSKA y al Olympiacos cuando los primeros vieron como se le esfumaba diecinueve puntos en el último cuarto en la final de la Euroliga del año pasado. ¡Mal de muchos, consuelo de tontos!. Seguramente.
Ah, se me olvidaba, aún así lo montillanos y a quince segundos ganaban de uno y tenían posesión de balón, pero esta vez cayó cruz y en lugar de administrar la renta regalaron el balón, cosa que aprovechó su rival para terminar la remontada y llevarse el choque por tres puntos (57-60). En los dos choques anteriores de liga regular cayó cara.
La veda está abierta para que cada cual diga lo que quiera. Asumimos las críticas y reconocemos los errores y por ello están entrenando como lo que no son, como profesionales. ¡Igual a alguien se le olvida!.
¡Hagan juego!.
Parciales: (22-18); (11-7); (11-21); (13-14)
Fuente: CB Montilla
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